064_gasómetros de san borja

Edificios Alto Parque y Parque Vivo
Av. Balmaceda 2610 y 2720, Santiago, Región Metropolitana

Juan Eduardo Castañeda, Arquitecto. Constructora Nahmias.
2019-2021

Los edificios Alto Parque y Parque Vivo, ubicados en el costado Sur de Av. Balmaceda, se presentan como una operación más de máximo aprovechamiento inmobiliario de las condiciones actuales. Como grandes torres sobre basamento, de 30 pisos de altura, contienen cerca de 180 departamentos entre 30 y 60 m2 de superficie cada uno. Su resolución arquitectónica y material, y su forma de respuesta urbana no dista de cualquiera de los cientos de conjuntos similares desarrollados en Santiago, donde abundan soluciones típicas de vivienda económica promovida por privados.

Pero más allá de esto, este conjunto construido en dos etapas con pocos años de diferencia, expresan una característica única y evidente a cualquiera. Primero Alto Parque, en la esquina con calle Cueto, y después Parque Vivo, continuo al anterior, se caracterizan por una fachada sobre la cual, sobre un fondo directo y abstracto de bandas estucadas blancas, se presenta un conjunto de tres y dos enormes lunares de color que sobresalen del plano base, aparentando haber emergido del fondo neutro, o quizás haberse posado allí como un objeto ajeno. Estos lunares se forman por la proyección hacia afuera de las bandas que definen las terrazas continuas de los departamentos, sumando hasta ocho pisos para formar cada uno. En Alto Parque son tres, de color magenta, y en Parque Vivo dos, de color azul. Ambos edificios abren hacia un corredor geográfico excepcional. Adyacentes al Parque de los Reyes, miran al norte sobre este espacio público. Su domino visual alcanza el río Mapocho y la autopista Costanera Norte, así como los cerros San Cristóbal y Renca. Pero lo realmente curioso es cómo estos conjuntos responden a la condición de ser mirados. Los grandes lunares de colores sobre fondo blanco llaman de inmediato la atención y producen un curioso recuerdo, que se establece incluso a escala metropolitana no solo por el amplísimo espacio desde donde pueden verse, sino por su exposición a la autopista. A otras escalas y velocidades, también los edificios sobresalen de manera curiosa sobre las verdes copas de los árboles ya de buen porte del Parque de los Reyes. Sin necesidad y sin intención aparente, a través del gesto frágil y hasta superfluo que resulta de deformar la banda de la terraza y pintarla de otro color, y pudiendo ser acusados de un formalismo vacuo, estos corrientes edificios de vivienda consiguen un curioso dialogo con la escena geográfica y metropolitana, alcanzando algo que bien podría pedírsele a otras estructuras que ocupan estos u otros importantes lugares de Santiago.